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lunes, 11 de enero de 2010

Únete al Glee Club!!

Soy la tercera en discordia que habla de Glee, serie de la Fox que se supone que llegará en primavera tanto al canal español de la misma cadena como a Antena 3, y me voy a dedicar a comentar cada uno de los trece episodios de los que consta la primera semi-temporada (realmente la temporada consta de 22, pero se tomaron un descanso por Navidades. Se supone que en Abril disfrutaremos del resto). Es decir, que en mis post va a haber spoilers por un tubo.

Así que empecemos por el episodio piloto.



Todo empieza en el típico instituto estadounidense (con los típicos matones, las típicas animadoras, los típicos jugadores de fútbol americano, y el resto de cosas típicas que os vengan a la cabeza). En este caso se sitúa en el William McKinley, en Lima, Ohio.

Los primeros personajes a los que nos acerca la serie son los profesores, Will Schuester (Schue para los amigos, interpretado por Mathew Morrison), el profesor de español, Emma Pilsbury (Jayma Mays), la psicóloga maniática de la limpieza, Sue Silvester (Jane Lynch), la entrenadora de las animadoras y Ken "Notengopantaloneslargos" Tanaka, el entrenador del equipo de fútbol. Aquí ya se empieza a vislumbrar la relación que hay entre todos ellos, con Sue consiguiendo que el instituto recorte presupuesto de otras áreas para pagar servicios para las animadoras, Ken interesado en Emma... Y también salta la bomba del despido de Sandy Ryerson, el anterior director del coro por propasarse con un alumno.

Raudo y veloz, Schue va a hablar con Figgins, el director, para hacerse cargo él, recordando cómo disfrutó cuando en 1993 él formaba parte del mismo como alumno y ganaron el típico concurso de coros de instituto estadounidense (¿hay algún concurso que no hayan inventado en USA?), a pesar de que la condición que le pone éste sea poner 60 euros al mes de su bolsillo.

Así es el nacimiento de Nuevas direcciones.

La primera en apuntarse a este nuevo coro es Mercedes Jones (Amber Riley), una chica negra y rellenita con una voz increíble para el Soul y el R&B.

El segundo es Kurt Hummel (Chris Colfer), un chico gay con una voz que llega con pasmante facilidad a las notas más agudas.

Los terceros que se apuntan son Artie Abrams (Kevin McHale), un chico parapléjico que va en silla de ruedas (del que no ponen la audición para entrar al coro, mientras que del resto sí, aunque eso se compensa cuando canta el primer solo en los ensayos como coro), y Tina Cohen-Chang (Jenna Ushkowitz), una chica asiática gótica y tartamuda.

Y, por último, se añade a la lista Rachel Berry (Lea Michele), una chica que tiene dos padres homosexuales, tremendamente cursi, hortera, pija, creída y ñoña, que siempre está intentando ser el foco de atención (y que está aficionada a salir dando un portazo cuando no lo consigue), pero con una voz absolutamente maravillosa.

Realmente, todos ellos son los parias del instituto. De hecho, es gracioso cuando Rachel se está presentando a sí misma como una estrella, y en ese momento un chico del instituto le lanza la bebida a la cara o cuando explica que intenta subir un vídeo a su Myspace todos los días y se ve a las animadoras dejando comentarios ofensivos en sus vídeos.

Resultado del primer ensayo: DESASTRE TOTAL. Rachel amenaza a abandonar el Coro si Schue no encuentra un solista masculino a su altura.

Por otro lado, el director sigue presionando a Schue para que abandone el coro, ya que quiere alquilar el auditorio a Alcohólicos Anónimos, pero éste consigue negociar de forma que si el coro llega a las Regionales le permita quedarse y si no, lo disuelve. El director accede a cambio de que el profesor vigile los castigos gratis.

Continúan los problemas, a Terry, la mujer de Schue, (que trabaja en una tienda de sábanas con Howard Bamboo, un compañero disléxico), no le hace ni puñetera la gracia que él se tome tantas molestias por el dichoso coro. Por otra parte, Schue se encuentra con Sandy, que le dice que el despido es lo mejor que le ha pasado en la vida, aunque al principio le dio una crisis nerviosa, por lo que le recetaron marihuana medicinal, así que se dedica a traficar con ella (Ken es uno de sus clientes), y le regala una dosis a Schue a pesar del rechazo de éste.

Schue decide pedir permiso a Sue para hablar con sus animadoras y ofrecerles unirse al coro, a lo que ésta le suelta un discruso sobre las clases sociales entre los alumnos y dice que el coro es lo más bajo que hay. Posteriormente habla con Emma sobre lo que le ha dicho Sue, a lo que ésta le contesta que nada es inamovible y le anima a captar alguno de los chicos populares para que el resto le siga.

Por tanto, Schue pide permiso a Ken para hablar con sus jugadores. Éste ve complicado que alguno se una, pero se lo permite a cambio de que él hable bien de él a Emma. Sin embargo, los jugadores no acogen la propuesta con ánimo.

Cuando Schue va a ver si alguien se ha apuntado en la lista que colocó en los vestuarios del equipo, sin embargo, escucha a Finn Hudson (Cory Monteith), el quarterback, cantando en la ducha... Y esta vez no va a andarse con remilgos.

Usando la dosis de marihuana que le regaló Sandy, Schue acusa a Finn de que la ha encontrado en su taquilla durante los registros rutinarios, chantajeándole con que la única solución para pasar página es que se apunte al coro, a lo que Finn accede, ya que uno de sus sueños siempre ha sido cantar.

En el segundo ensayo, Rachel y Finn hacen las voces principales de The one that I want de Grease, mientras los otros hacen el coro...

Primer choque de egos: Mercedes no está dispuesta a hacer de corista perpetuamente. Schue la convence de que intentará ser ecuánime y Kurt hace hincapié en que era la primera vez que sonaban bien, aplacándola.

Por otra parte, Terry intenta satisfacer el ansia creativo de su marido invitándole a hacer puzzles, él le habla del coro y de que quiere llevar a los chicos a ver al rival más fuerte, Adrenalina Vocal, el sábado siguiente. Ella se enfada, echándole en cara problemas económicos, tratando de convencerle de que deje el instituto y se meta a contable en su empresa. Él se enfada y le echa en cara ser una compradora compulsiva (y sí, lo es, no es que sea el típico argumento).

Ante la negativa de su mujer, Schue pone una lista para que los profesores que quieran se apunten como acompañantes para ir a ver a Adrenalina Vocal, y Emma no duda en hacerlo.

Finn se encuentra con el problema de qué decir al equipo sobre por qué se va a perder el entrenamiento de ese sábado, así que se inventa que a su madre la van a operar de la próstata.

Cuando van a ver a Adrenalina Vocal, Rachel empieza a "coquetear" con Finn, que le dice que está saliendo con Quinn Fabray (Dianna Agron), la capitana de las animadoras y la presidenta del Club de Celibato, mientras que Emma empieza a interesarse sobre el matrimonio de Shue.

Antes de comenzar la actuación, Shue y los chicos están confiados en que son superiores a ellos... Hasta que el espectáculo comienza. Cuando Adrenalina Vocal termina, se quedan con la boca abierta.

Más tarde, Finn tiene que enfrentarse a la represalia de sus compañeros (ser disparado desde múltiple flancos con las típicas pistolas de balas de pintura) cuando éstos descubren que las mujeres no tienen próstata, mientras que a Schue le recibe su mujer con la noticia de que está embarazada, por lo que decide dejar el instituto en dos semanas y pedir el puesto de contable del que le habló su mujer, así que Finn deja el coro, del que toma las riendas Rachel.

Los compañeros de equipo de Finn deciden celebrar su regreso encerrando a Artie en un urinario portátil y pretenden darle vueltas, cediéndole el primer turno a Finn, que saca al minusválido de ahí y decide que va a seguir tanto en una actividad como en la otra después de dejar claro que tanto los del equipo de fútbol como todos los que viven en esa ciudad también son perdedores.

De esta forma, Finn realiza el reparto de tareas en el Glee Club y deciden recomenzar con los ensayos, mientras Emma habla con Schue y le pregunta si lo que quiere enseñar a su futuro retoño es que lo más importante es el dinero o si lo más importante es pelear por lo que se quiere, convenciendo a éste de que vuelva al coro.

Aquí termina el primer episodio, aunque existe una versión ampliada, en la que se muestra la actuación del 93 en que el coro del McKenlie ganó. ¿Más diferencias? Cuando Schue va a hablar a los vestuarios del equipo de fútbol, Noah Puckerman "Puck" (Mark Salling) dice que él sabe cantar y cuando le piden que haga una demostración si quiere, él se acerca y se tira un pedo. Por último, cuando Schue dice que se va del coro, encuentra una guitarra y canta una canción él solo mientras se ve a Emma enmarcando una foto de él en un corazón a boli.

La verdad es que a mí de primeras el argumento no me enganchó hasta que no terminó el episodio... Lo que a mí de verdad me enganchó fueron las voces de los actores (no en vano muchos de ellos provienen de Broadway), también me gusta la mezcla de canciones, entre modernas, antiguas, de musicales, del mainstream...

En fins, hasta aquí el repaso al episodio piloto... Pronto, más!! Besos!!

5 comentarios:

HeLeN dijo...

jojojo ¡qué vicio! ¡necesito que llegue abril!

Laura dijo...

mmmmm más series a las que engancharse

Vicky A. H. dijo...

Helen, no eres la única... Aunque, mientras tanto, tengo entretenimiento hablando de los capítulos XD

Laura, bienvenida por aquí :-D A ver si descubres alguna que te interese ;-) Besitos!!!

bloody mery dijo...

si esq glee mola muchooooo

mageles dijo...

Me zampé los 13 capítulos todo lo rápido que pude, y ahora necesito más!